Coahuila, Méx.- (06 de febrerode 2010). A casi un mes de registrarse el primer ataque de los pirómanos en el año, ayer por la madrugada unas personas incendiaron una camioneta, aunque en esta ocasión la forma de actuar fue distinta.
Desde el mes de diciembre de 2008 y durante todo 2009 una banda de incendiarios hizo de las suyas en la ciudad quemando más de 30 vehículos.
Todos los ataques fueron perpetrados con el mismo procedimiento; eran vehículos de modelos no recientes, los incendiarios no dejaban rastro y siempre actuaron con bombas molotov.
El de ayer fue diferente, esta ocasión el vehículo consumido por el fuego fue una camioneta Ford Lobo modelo 2003, con rines deportivos y pintura impecable.
Presuntamente los delincuentes quebraron el cristal delantero y arrojaron bombas molotov hacia la cabina de la camioneta.
El interior de la pick up quedó inservible, las llamas consumieron por completo los asientos, tablero y lo que hubiera dentro del vehículo.
El incendio provocado se registró en la Privada San Carlos, de la colonia Topo Chico, donde las llamas generaron psicosis entre los vecinos.
Elementos de Bomberos tuvieron que llegar al sitio y sofocar el siniestro, con lo que también se extinguió el riesgo de una explosión o que la lumbre siguiera avanzando.
Otra diferencia en el caso de ayer es que los pirómanos dejaron una mochila tirada muy cerca del sitio, en la cual posiblemente transportaron la gasolina.
La mochila fue encontrada en la calle Armillita por la misma Privada San Carlos; ésta fue localizada después de que elementos de la Policía Municipal peinaron la zona en busca de los pirómanos.
En lo que sí coincide el ataque es que fue en el primer cuadro de la ciudad.
No hubo testigos, nadie vio nada y se desconoce si los delincuentes llegaron a pie o en vehículo, la gente sólo supo que quemaron otro vehículo y que esta vez el daño económico fue mayor.
José Antonio Verástegui, propietario de la camioneta, interpuso denuncia ayer por la mañana ante el Ministerio Público con la esperanza de que ahora sí la Fiscalía General del Estado inicie una investigación para dar con el paradero de los incendiarios.