Torreon, Coahuila, Mexico / Lunes, 06 de Septiembre de 2010 6:14 DIRECTOR: Lic. Ramón Betancourt
Columnas
EL RESCATE DE TORREON
Fernando Rangel de León
11 de Enero de 2010 19:50 PM
En sus primeros 8 días, como alcalde, Eduardo Olmos, con hechos, dio muestras de hacer realidad su lema de campaña electoral: “Rescatemos a Torreón”; no solo eliminando los baches de las arterias viales, que además de afear a la ciudad, causan desperfectos a los vehículos automotores, provocan choques, son un peligro para los peatones y ciclistas, retrasan los traslados de un lugar a otro, y disminuyen la plusvalía de los inmuebles; sino también realizando otras obras públicas, que eran necesarias, o corrigiendo las que no están bien hechos, o terminando las inconclusas.
El puente Centenario, y el del periférico, que conduce a la UAL, y otras obras sin terminar, ya fueron puestas en marcha, en la semana que acaba de terminar. Asimismo se empezó a pintar el pavimento para mejorar las vialidades, a colocar una nueva y más moderna nomenclatura, con colores alusivos al Centenario de la Revolución y Bicentenario de la Independencia, que se cumplen este 2010.
Igualmente se están empezando a pintar arbotantes y reponer los cristales de las luminarias, para una mejor iluminación. Además, se pintaron los parapetos o tubos de los puentes vehiculares, etc.
Esas obras hacen que la población recupere la confianza en sus nuevas autoridades municipales; después de haberla perdido en los últimos cuatro años; y la anima a apoyarla en su administración y su gobierno, para que siga adelante y continúe haciendo más obras y mejorando los servicios públicos en beneficio de los habitantes.
Pero Olmos no solamente está rescatando, a Torreón, en lo material, sino también en lo humano, social y cultural.
Es que se está atendiendo inmediata y eficazmente a la población necesitada de que le resuelva sus problemas, que las salientes autoridades municipales ni siquiera les atendieron; pues pusieron una barrera infranqueable entre la Presidencia Municipal y los habitantes, que no eran parientes ni amigos ni proveedores de los funcionarios.
De manera que prácticamente hubo un divorcio entre el alcalde y la población; quien también desatendió y mucho, lo cultural.
Hace cuatro años en la primera semana de enero el alcalde ya tenía dos o tres plantones y toda clase de manifestaciones de sectores sociales, a diario, en la explanada de la Presidencia Municipal, que protestaban en su contra porque no atendía ni resolvía sus problemas.
Plantones que se prolongaron durante toda su administración; y en las que se observaba un reloj con la cuenta regresiva, como si se quisiera apresurar el tiempo para que terminara su mandato, y el que el pasado 31 marcó “0”.
Eso se debió a la falta de sensibilidad social, carencia de visión política, y orfandad de buenos operadores políticos, del alcalde saliente; que la ciudadanía le cobró a su partido, en las urnas, en las tres elecciones que hubo en los últimos 2 años, en las que su partido perdió estrepitosamente.
Eduardo Olmos, en su primer semana como alcalde, está haciendo exactamente todo lo contrario a lo que José Ángel Pérez, hizo en su administración municipal: atender, y bien, a toda la población, por igual, sin distingo alguno; y resolver satisfactoriamente los problemas que se le planteen; y mejorar el entorno cotidiano.
Ojalá que así como empezó bien, continúe y termine dentro de cuatro años la administración municipal de Eduardo Olmos; pues ésta no es una carrera de velocidad, sino de resistencia, en la que el paso debe ser sostenido para que llegue exitosamente a la meta.